Un amigo me recomendó Hazel y empecé trabajando en la construcción de pozos de registro y manejando maquinaria. Empecé a interesarme por conducir volquetes y me dieron la oportunidad de obtener mi licencia CDL. Terminé conduciendo demos y más tarde me centré en los lowboys. Llevo más de 20 años conduciendo lowboys.
Aprecio esta industria porque es un reto, creces enormemente en mano de obra. También tienes la oportunidad de conocer a gente de orígenes muy diferentes. El mejor consejo que he recibido y que sigo transmitiendo es que hay que esforzarse por mantener una comunicación adecuada, porque trabajar aislado no es eficaz ni productivo. Algunos de mis mejores recuerdos de la empresa son nuestros picnics anuales, en los que ayudaba a traer maquinaria pesada para que jugaran los niños.












