Empecé en esta empresa en 2000 porque un familiar me recomendó a Hazel. Tenía experiencia previa en hormigón y albañilería, pero nada específico en granallado. Aprecio mucho al equipo con el que empecé porque se comunicaban bien y estaban dispuestos a enseñarme a manejar la maquinaria.
Cuando adquirí los conocimientos básicos necesarios para la división de voladuras, mi capataz empezó a formarme en el manejo de una perforadora mecánica. Más recientemente, me han dado la oportunidad de manejar un nuevo taladro que hace el trabajo más seguro y más eficiente.
Creo que esta empresa hace un gran trabajo en el desarrollo de su plantilla y una de las formas en que lo hace es ofreciendo oportunidades de aprendizaje y formación. Tanto si se trata de nociones básicas sobre voladuras, materiales peligrosos o formación en seguridad, se fomenta el avance en la carrera profesional. Estoy entusiasmado y espero seguir desarrollando mi carrera en esta empresa.












